I am trying to go unnoticed

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A few days ago, a friend who also moved from Panama to Europe told me that after reading my previous post, she realized that she was suffering from the same syndrome as me. Apparently, we are both avoiding attracting attention, that is to say, to go unnoticed.

Our conversation, as has already happened to me on other occasions, gave me the opportunity to reflect. Izmir, you? the extroverted and outgoing Panamanian who loves to be surrounded by people and does not stop talking, wants to go unnoticed in Germany?. Honestly, no. I’m one of those people who thinks you should be yourself, wherever you go. However, in this situation there is a compelling reason why, in my opinion, we are trying to go unnoticed. We’re doing this as a defense mechanism.

Lene and I are women of African descent in countries in Europe where the majority of its inhabitants are white-skinned. It saddens me to know that just because we have a different skin color than the majority, we’ve fallen for this. And that for locals, it is easier to accentuate the difference than to admire the courage and immense effort that we as immigrants are making to integrate ourselves into society, even though we know that it will never be enough.

On the other hand, I am sure that this will not diminish our efforts to integrate ourselves into society. That even in adversity, we will continue to give the best of each to continue reaching our goals and dreams wherever we go.

Yesterday marked International Women’s Day and with my letters this week I want to exalt our daily struggle, where we fight for our rights, to educate ourselves and to live in violence-free societies against women, because being tenacious even in adversity, we are contributing to the greatest battle, equal rights for women around the world.

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Versión en español

Hace unos días, una amiga que también se mudó de Panamá hacia Europa me comentó que luego de leer mi post anterior, cayó en cuenta de que estaba sufriendo del mismo síndrome que yo. Aparentemente, ambas estamos (estábamos) evitando el llamar la atención, es decir, pasar desapercibidas.

Nuestra conversación, como ya me ha pasado en otras ocasiones, me puso a reflexionar. Izmir, ¿tú? la extrovertida y escandalosa panameña que le encanta estar rodeada de gente y no para de hablar, quiere pasar desapercibida en Alemania. Honestamente, no. Soy de las personas que piensan que uno debe ser uno mismo, donde quiera que vaya. Sin embargo, en esta situación hay una razón de peso por la cual, en mi opinión, estamos intentando pasar desapercibidas. Estamos haciendo esto como un mecanismo de defensa.

Lene y yo somos mujeres afrodescendientes en países en Europa donde la mayoría de sus habitantes son de piel blanca. Me entristece saber que sólo por tener un color de piel diferente al de la mayoría, hayamos caído en esto. Y que para los locales, es más fácil acentuar a lo diferente que admirar la valentía y el esfuerzo inmenso que como inmigrantes estamos haciendo para integrarnos a la sociedad, aun sabiendo que nunca, nunca será suficiente.

Por otro lado, estoy segura de que esto no hará que nuestros esfuerzos por integrarnos a la sociedad disminuyan. Que aún en la adversidad, seguiremos dando lo mejor de cada una para seguir alcanzando nuestras metas y sueños.

El día de ayer se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y con mis letras esta semana quiero exaltar nuestra lucha diaria, donde batallamos por nuestros derechos, por educarnos y por vivir en sociedades libre de violencia en nuestra contra.Porque siendo perseverantes aún en la adversidad, estamos aportando nuestro granito de arena a la batalla más grande, la igualdad de derechos para las mujeres alrededor del mundo.

4 comments

  1. Qué llamativo. Ahora que te leo y pienso sobre ello… En mi caso ha sido un poco al revés. Aquí no me conoce nadie, ni me entienden… ¡Me importa bien poco lo que piensen! Y tengo claro que muchísimas veces vamos llamando la atención y mucho, en especial con los niños, y más siendo de características diferentes (somos bien morenos de cabello). Y de normal, salvo que sea algo realmente “maleducado” como que vayan gritando fuerte en el tram, o incomodando a la gente, no me suelo preocupar mucho.

    1. Hola Taisa. Gracias por tomarte el tiempo de leerme. Creo que en mi caso, este comportamiento viene de todo lo que se publica en periódicos y demás sobre ataques a extranjeros lo importante es que ya se me pasó y son tiempos en los que uno se va adaptando de muchas maneras a Alemania.

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